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Alimentación y nutrición

Dieta no, mejor cambio de hábitos.

¿Cuantas veces has hecho dieta?

Seguro qué más de las que te gustaría.

¿Con qué sensaciones asocias la palabra dieta? Apuesto que la mayoría de sensaciones que te invaden son negativas: sufrimiento, privación, hambre, angustia, y la omnipresente culpa.

No-hay-que-sufrir-para-comer-saludablemente

Y eso ¿por qué? Porque la palabra dieta lleva asociada connotaciones negativas debido al uso que se ha hecho de ella durante años. Pero no tendría que ser así. De hecho, a mí me gusta la palabra dieta, soy así de peculiar, porque yo la uso con su segunda acepción: “conjunto de sustancias que regularmente se ingieren como alimento”, es decir, sin la connotación negativa a la que estamos tan acostumbrados.

¿Entonces por qué reniego en este post de la palabra dieta? Porque cuando digo Dieta no, estoy diciendo no al sufrimiento, no a la privación, no al hambre, no a la angustia, no a la culpa. En definitiva, no a pasarlo mal porque no es necesario ni útil.

Siempre asociamos la dieta con privarnos de comer para bajar de peso, competir, estar guapos para bodas, verano, etc. Y, realmente, deberíamos asociarla a comer bien todos los días, a ingerir regularmente alimentos saludables. De ahí el titulo “Dieta no, mejor cambio de hábitos”.

Las palabras “Cambio de hábitos” nos suenan mejor, son más amables. Cambiar de hábitos no implica sufrimiento si no aprendizaje. No existe la privación si no que hay que saber elegir. No existe la culpa ni la angustia porque nuestra relación con la comida es sana. Y, sobre todo, no existe el hambre solamente el placer de comer.

Los-hábitos-saludables-nos-hacen-felices

Pero todos sabemos que un cambio de hábitos cuesta tiempo, constancia, decisión. No se hace de un día para otro, y eso es otro punto a favor para usar estas tres palabras. Si realmente queremos alimentarnos mejor necesitamos pasar por un proceso que requiere tiempo. Es imprescindible pasar por un aprendizaje y una re-educación. Hay que aprender a comer de forma saludable.

Pero empecemos por el principio, ¿qué es un hábito?

Un hábito, según la RAE, es “el modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”. Es decir, es toda conducta que se repite de forma sistemática en el tiempo.

Se estima que un 40% de nuestros comportamientos diarios son hábitos. Casi la mitad de nuestras acciones diarias, casi la mitad de nuestra vida. Impresiona, ¿verdad?

Por eso es importante tener/generar hábitos saludables que nos ayuden a tener una vida sana y feliz. Y de cómo cambiar hábitos es de lo que vamos a hablar ahora.

¿Cómo empiezo a cambiar/generar hábitos?

Lo primero es tomar la decisión de forma consciente, es decir, identificar la conducta que queremos cambiar y comprometernos con nosotros mismos. La decisión debe tomarse de forma consciente, con ilusión y optimismo

Tomar-la-decisión-de-forma consciente

Es muy importante comprender que nuestros hábitos participan de forma importante en nuestra felicidad, en nuestra calidad de vida. Las acciones, comportamientos, reacciones, manías, etc. que hacemos de manera repetitiva crean nuestra personalidad, creencias, valores y pensamientos. Son nuestra manera de relacionarnos con la realidad, con el mundo. Por ello es muy importante fijarnos en nuestras conductas recurrentes, en nuestros hábitos, ya que muchas son inconscientes. Es necesario identificarlas y conocerlas para poder, si son negativas, cambiarlas o eliminarlas. Pero también es importante conocer cuales son nuestro hábitos positivos para poder mantenerlos y reforzarlos.

¿Con cuantos cambios empiezo?

No hay una respuesta correcta a esta pregunta, depende de la habilidad de cada persona para adaptarse a los cambios y de la complejidad de los hábitos elegidos. Muy probablemente al principio cueste más cambiar pero según pase el tiempo el proceso de implementar nuevos hábitos será cada vez más rápido y fácil.

Mi consejo es que empieces con uno, si te ves muy motivado con dos, pero no más. Es posible que al tomar la decisión de cambiar tengamos un subidón de motivación y nos vengamos arriba, tanto, que nos veamos con la capacidad de comernos el mundo en un día. Está genial estar así de entusiasmado pero debemos recordar que esto es una carrera de fondo (queremos llegar a la meta, no retirarnos en la primera cuesta). Por ello debemos dosificar nuestras fuerzas, y centrarnos en un máximo de 2 hábitos, porque si elegimos demasiados lo más probable es que nos agotemos mentalmente y abandonemos.

¿Cuánto tiempo se tarda en cambiar/generar un hábito?

Maxwell Maltz (1889-1995), cirujano plástico de la Universidad de Columbia, observó que sus pacientes tras retocarse la cara, por ejemplo la nariz, necesitaban 21 días  para acostumbrarse a su nuevo aspecto. Constató que ocurría lo mismo en otro tipo de pacientes y en 1960, en su libro Psycho Cybernetics, postuló por primera vez que un nuevo hábito tarda 21 días en crearse, siempre y cuando no se omita ni un solo día.

Sin embargo Phillipa Laly y Jane Wardle, University College de Londres, realizaron en el 2009 un estudio de automatización de hábitos en 96 voluntarios y llegaron a la conclusión que para crear un nuevo hábito, y automatizarlo sin tener que estar tirando de fuerza de voluntad, se necesitan una media de 66 días. ¡Ojo! Una media, hubo quienes lo consiguieron en 18 días y quienes tardaron mucho más. En este estudio también se quita presión sobre los errores, fallar un día no altera la formación de un hábito siempre que se retome inmediatamente.

Entonces ¿quién tiene razón? Sinceramente, ¡qué más da! Lo importante es que somos capaces de cambiar, aprender y entrenar todo aquello que elijamos y deseemos. Los buenos resultados van a depender de la constancia, el interés y las habilidades de cada persona, y tardarán lo que tengan que tardar. ¿Qué son 3 meses en el conjunto de tu vida?

Mi consejo, utiliza los primeros 21 días para evaluarte. Anota cada día si realizaste el nuevo habito, o si no lo hiciste y escribe el por qué: cansancio, pereza, olvido, estrés, etc. Si al cabo de los 21 días lo has hecho la mayoría de los días y sientes que ya no te supone un gran esfuerzo puedes añadir un nuevo hábito a cambiar, sin dejar este de lado. Si ves que has fallado mucho revalúa tu estrategia de cambio, mejórala y sigue otros 21 días más. Ten presente que cambiar un hábito lleva tiempo y qué si es beneficioso para nosotros qué más da tardar 21 días, 66 o 4 meses.

Utiliza-los-primeros-21-días-para-evaluarte.

 

Y hoy lo dejamos aquí. Piensa en los hábitos que quieres cambiar, decide y empondérate. Mañana seguiremos con este tema, hablaremos de los 7 pasos para cambiar un hábito. Será un post para ponernos manos a la obra y empezar a tener hábitos saludables ya.

Y tú,  ¿qué hábitos saludables quieres incorporar a tu día a día?

Déjame tu respuesta en comentarios y ten por seguro que sea lo que sea, con constancia, interés e ilusión, puedes hacerlo. Para una ayuda personalizada, enfocada a conseguir esos cambios de hábitos que quieres, puedes trabajar conmigo en sesiones de coaching nutricional, estaré encantada de guiarte y acompañarte hacia tu nueva vida saludable.

Recuerda que puedes seguirme por Facebook, Instagram y Twitter, así no te perderás ningún post saludable y molón. Si quieres información sobre mis servicios puedes ponerte en contacto conmigo por email o a través del formulario contacta.

Muchas gracias por leerme.

¡Qué tengas un gran día!

Xiana

1 comentario en “Dieta no, mejor cambio de hábitos.”

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